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Homenaje de Cámara de Senadores - 100 años Asociación Cristiana de Jóvenes.
SEÑOR PRESIDENTE.- El Senado pasa a considerar el asunto que fue votado como primer punto del orden del día: “Conmemoración del centenario de la Asociación Cristiana de Jóvenes”.
Tiene la palabra la señora Senadora Xavier.
SEÑORA XAVIER.- Señor Presidente: sería conveniente saber si toda la gente que vimos que estaba esperando para ingresar a la Barra, ya lo ha hecho.
SEÑOR PRESIDENTE.- Tengo entendido que no, señora Senadora.
SEÑORA XAVIER.- Me parece que si hay personas esperando para ingresar a la Barra con miras a asistir a la sesión de homenaje por los cien años de la Asociación Cristiana de Jóvenes, deberíamos tener la consideración del caso.
SEÑOR PRESIDENTE.- La Mesa está a lo que el Cuerpo disponga.
SEÑORA XAVIER.- En consecuencia, solicitamos un cuarto intermedio de 5 minutos, a esos efectos.
SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar el pedido de cuarto intermedio solicitado por la señora Senadora Xavier.
(Se vota:)
18 en 18. Afirmativa. UNANIMIDAD.
El Senado pasa a cuarto intermedio por 5 minutos.
(Así se hace. Es la hora 9 y 58 minutos)
(Vueltos a Sala)
SEÑOR PRESIDENTE.- Habiendo número, continúa la sesión.
(Es la hora 10 y 3 minutos)
Tiene la palabra la señora Senadora Xavier.
SEÑORA XAVIER.- Señor Presidente: a modo de aclaración, señalamos que reglamentariamente se puede ingresar a la Barra una vez que comienza la sesión del Senado. Por ello, debimos esperar unos minutos para aguardar el ingreso de los invitados.
Como vemos, estamos haciendo un alto en el camino en la campaña electoral y en el funcionamiento parlamentario, para realizar, como hemos acordado, una sesión extraordinaria en homenaje a la Asociación Cristiana de Jóvenes, demostrando el cariño y el reconocimiento que el sistema político tiene para con esta centenaria organización.
La Bancada del Frente Amplio adhiere fervientemente a la conmemoración del festejo de estos primeros cien años de creación de la Asociación Cristiana de Jóvenes, que en el correr de este año realizará múltiples eventos culturales y artísticos, así como torneos, campamentos y seminarios. El 18 de junio de 2007, el Poder Ejecutivo ha considerado importante promover estos eventos, por lo que declaró de interés nacional todos aquellos actos conmemorativos de la celebración de este centenario. Precisamente, el pasado 6 de abril -fecha que coincide con nuestra Semana de Turismo, Semana Santa, u otras denominaciones- los integrantes de la Asociación Cristiana de Jóvenes llevaron una ofrenda floral al Mausoleo de Artigas, y luego los presentes disfrutaron de la realización de una caravana con autos y ómnibus por todo Montevideo hasta el Campamento Artigas en el arroyo Cufré. Asimismo, el pasado 15 de abril tuvimos la oportunidad de presenciar la ceremonia oficial que se realizó en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, y advertimos el marco de público y el entusiasmo que rodeaba esta conmemoración.
A continuación, voy a hacer un poco de historia y a trasmitir lo plural y lo polifacética que ha sido la actividad de la Asociación Cristiana de Jóvenes. Podemos decir que desde antes de su fundación formal, el 6 de abril de 1909, ya en 1890 esta organización venía trabajando bajo los principios de tolerancia y paz social, en un contexto histórico marcado por el fin de las guerras civiles en nuestro país. Sus fundadores fueron un grupo de jóvenes mayoritariamente integrantes de la Iglesia Metodista Uruguaya, que comenzaron a funcionar en la calle Rincón Nº 20. Sin duda, los miembros de dicha Iglesia jugaron un papel importantísimo en el fortalecimiento de nuestra comunidad. Además de la creación de la Asociación Cristiana de Jóvenes, se comenta que el primer árbol de navidad de nuestro país fue metodista y se colocó en el Teatro Solís, sin olvidar que la primera mujer diácono y la primera pastora de Iberoamérica también fueron metodistas y uruguayas. Las escuelas gratuitas anteriores a Varela, que luego se unirían y formarían el Instituto Crandon, también tienen ese origen.
El fútbol sala, la introducción del básquetbol, la integración de la educación física en la formación, son algunos de los tantos aportes que la Asociación Cristiana de Jóvenes ha realizado en sus cien años de trayectoria. Lo que hoy conocemos como “Plazas de Deportes” son una creación de esa Institución, así como la primera piscina cerrada y climatizada del Uruguay, la exigencia del examen médico para la práctica deportiva, la formación permanente de docentes calificados y la licenciatura de Educación Física, Recreación y Deporte. Los campamentos organizados y las clases de preescolares son, sin duda, otros aportes pioneros en el desarrollo de nuestros jóvenes a lo largo de tantas generaciones.
Asimismo, podemos destacar los aportes en el ámbito cultural. En los años 50 se celebraban en la Biblioteca las famosas peñas donde se intercambiaban ideas sobre temas culturales, de las que participaban socios muy queridos y connotados de nuestro país, como el hoy desaparecido Alberto Candeau, la querida “China” Zorrilla y Estela Castro.
Creo que es difícil elegir uno de estos aportes como el fundamental. Sin duda, el concepto de la educación física es uno de los que se destacan, porque forma parte de la educación general de los niños, de los jóvenes y de los adultos. Sin embargo, el espíritu de tolerancia y la paz social que motivaron su fundación se basan en un fuerte compromiso social de inclusión, y este es un tema en el que sin duda se ha trabajado desde siempre pero que adquiere un relieve más importante cuando sabemos que en la sociedad de hoy existen áreas de exclusión social. En ese sentido, la Asociación Cristiana de Jóvenes tiene en todo el conjunto de la sociedad, en todo su entramado, diversas formas a lo largo de la historia que hoy constituyen un verdadero anclaje para quienes son parte de ese mundo todavía excluido. Como parte de esta historia comunitaria, por ejemplo, podemos citar la obra comunitaria y social del año 1920 destinada a los obreros del Frigorífico Artigas, de la Fábrica de Tejidos del Doctor Álvarez Lista y del Instituto de Ciegos “General Artigas”. Desde tan lejos viene esa concepción de la Asociación Cristiana de Jóvenes de vincular a todas las personas.
En 1930 comienzan a establecerse los “Centros de barrios” con el objetivo de acercar a la comunidad en un espíritu de equidad y de igualdad de oportunidades. Así se iniciaron los trabajos en La Teja, en Pocitos, en La Unión, en Paso Carrasco, en Barros Blancos y en Ciudad de la Costa, entre otros. No hay zonas en donde la Asociación Cristiana de Jóvenes no haya estado llevando principios de paz, tolerancia e inclusión.
En 1938 hay un mojón fundamental para la Institución: la compra del predio donde hoy funciona el Campamento Artigas. ¿Quién no fue allí o no tiene hijos o sobrinos con experiencias vividas en ese lugar, que no se borran ni de la memoria ni del corazón? Sin duda alguna, el Campamento Artigas seguirá dándonos a todas y a todos recuerdos realmente imborrables.
En el año 1952, la Asociación Cristiana de Jóvenes incorpora mujeres como socias plenas, y este es un detalle que importa mucho en el desempeño de la Institución a la hora de integrar tanto hombres como mujeres. Como decíamos, ha jugado un rol muy importante al abrir sus puertas a manifestaciones culturales como la exposición de las obras de Torres García, Cúneo, Solari o la primera de “Cabrerita”, así como también la realización de conciertos, obras de teatro, carnaval. Son todos elementos que uno recuerda con mucho cariño, porque son parte de las raíces más profundas, no solo de la intelectualidad, sino de todas las manifestaciones culturales.
La Asociación Cristiana de Jóvenes es cofundadora de la Asociación Uruguaya de Teatros Independientes. Por el trabajo desarrollado, fue partícipe en la constitución de la Asociación Nacional de Organizaciones no Gubernamentales orientadas al desarrollo, la actual ANONG.
Además, hay un aspecto que a todos nos hace recordar aquellos años tan difíciles de la reapertura democrática, ya que en 1973 esta Institución tiene la valentía de realizar una manifestación escrita, un comunicado, donde reivindica la necesidad de volver a la paz y a la convivencia democrática en nuestro país. Fíjense que en el año 1973 estábamos en plena dictadura; ¡si habría que tener coraje, valentía y, además, reconocimiento y autoridad como para poder hacerlo!
Con mucho cariño también recordamos cuando, en aquellos momentos, en época de dictadura, a través del Departamento de Promoción Social y Extensión, se canalizaron fondos para el desarrollo de la capacitación para la convivencia comunitaria junto a FUCVAM. Se trata de esa experiencia maravillosa, que es la construcción de viviendas por ayuda mutua, por la que nuestro país se destaca en el mundo promoviendo la acción comunitaria para la construcción del hábitat. Fueron innumerables todas las tareas que se desarrollaron durante los negros años de la dictadura, impulsando a que la sociedad se mantuviera unida y organizada, tanto a través del desarrollo de actividades recreativas como culturales o de educación no formal.
La extensión de la Asociación Cristiana de Jóvenes no solo abarca a los barrios de Montevideo sino al conjunto del país. La promoción del arraigo de las poblaciones rurales es uno de los objetivos: las experiencias de Polanco del Yi, en Florida, de San Gregorio, en Tacuarembó, y de La Paloma, en Durazno, son testimonios de esta importantísima tarea de revinculación y arraigo de las poblaciones rurales.
Durante los años ochenta, las actividades de la Asociación comienzan a dar pasos que van agrietando en forma notoria la censura y la mordaza que todos sufríamos en esos tiempos. Surgen entonces expresiones de canto popular a las que simbólicamente se las denominaba: “Canto para que estés”. Nacen también otras expresiones de la cultura popular, como la murga “Falta y Resto” y el “Café Teatro”, lo que conformaba un ámbito en el que, los que éramos jóvenes en aquella época, teníamos como referencia a la Asociación Cristiana.
El año 1984 es para todos nosotros un mojón fundamental y, una vez más, queda demostrada la vocación democrática, el compromiso social y la solidaridad de la ACJ. A solicitud de nuestro líder histórico y queridísimo compañero, General Líber Seregni, en el mes de noviembre, en el séptimo piso de la unidad “Centro”, los candidatos a Presidente y Vicepresidente de todos los partidos políticos firman los compromisos acordados en la Comisión Nacional Programática, conocida como CONAPRO. Allí estaban Pepe D’Elía, Alberto Zumarán, Pivel Devoto, nuestro colega Julio María Sanguinetti, don Vicente Chiarino, el contador Slinger y el doctor Enrique Tarigo quienes, entre otros, fueron partícipes de esa reunión y firmantes, reitero, de aquel acuerdo programático y democrático. En 1984 también se promovió, junto con otras organizaciones, el Servicio Ecuménico de Reintegración (SER), que trabajó con los exiliados políticos que retornaban al país, con los presos políticos y los recientemente liberados. Aquí también se vio el aporte para la reintegración de quienes habían sido perseguidos por la dictadura. Esta organización dio lugar luego al Servicio Ecuménico para la Dignidad Humana del Uruguay -SEDHU- organización delegada de ACNUR en nuestro país, con cuyos integrantes mantenemos siempre estrechos vínculos ya que sabemos que allí está siempre la mano tendida para todos aquellos que enfrentan dificultades para venir al Uruguay, provengan de donde provengan.
En el año 2000 se crea la primera licenciatura en Educación Física, Recreación y Deportes en el Uruguay.
Para cada uno de nosotros, la Asociación Cristiana tiene un simbolismo muy especial, pero creo que lo importante es que este Parlamento se dé la oportunidad de rendir homenaje a una institución que ha transitado sus primeros cien años rescatando lo más importante de las tradiciones uruguayas y que se vincula al desarrollo y a la conformación de una sociedad integrada en base a valores, a la vez que, como institución deportiva, ha hecho también aportes significativos. Como hemos visto en esta pequeña reseña -que al mismo tiempo pretende ser un fuerte reconocimiento- se trata de una Asociación que también ha estado estrechamente comprometida con los derechos humanos, con los derechos ciudadanos y con la promoción de las políticas sociales. Es por ello que en el día de hoy no podemos dejar de destacar el significado del club de niños “Los Tejanitos” -como espacio de desarrollo e integración de los más pequeños-; la “Casa Joven”, de Piedras Blancas, y las Aulas Comunitarias -espacio alternativo de estudio que surge para satisfacer la necesidad de vinculación de nuestros adolescentes, superando todos los obstáculos para lograr la revinculación de aquellos jóvenes que, por diferentes razones, se alejan del sistema formal de educación-; el programa comunitario PROCLADIS -donde tener una capacidad diferente no significa que la persona no pueda, valga la redundancia, capacitarse en la labor social y hacer de ello un vínculo a un empleo digno-; la “Caja” -como casa abierta para jóvenes y adolescentes que funciona en convenio con el INJU-; el “Uruguay Trabaja” -que desarrolla su actividad en relación con el “Programa Trabajo Protegido”, dentro del Plan de Equidad del MIDES, que promueve el trabajo como factor socioeducativo y que es responsable de un grupo de 45 personas adultas que realizan tareas en escuelas públicas y que participan de talleres de capacitación organizados por los técnicos de la ACJ-; el “Programa de Empleo Juvenil” para la capacitación laboral -que en 1996 comenzó a brindar cursos junto con el INJU y con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social-; el propio “Centro Juvenil” -que promueve hábitos de vida saludable y participación responsable ya que, incentivando actividades como danza, informática, cocina, plástica y deporte, se logra que los jóvenes se alejen de hábitos de vida no sanos-; el “Curso de Voluntariado Social” -recordemos que en esta Legislatura se aprobó una ley de voluntariado y sabemos que se cuenta con la larguísima experiencia que la ACJ ha dado a la sociedad- y también funciona el asesoramiento a centros infantiles, fortaleciendo a las asociaciones civiles que dirigen a estos centros comunitarios.
Por estos motivos, señor Presidente, queremos hacer llegar nuestro reconocimiento a la Directiva, al personal, a los socios y a los integrantes de todas las generaciones de la Asociación Cristiana de Jóvenes, trasmitiendo nuestra convicción en hacer los mejores esfuerzos para que esta institución continúe su tarea con la misma fuerza y con el mismo compromiso que movilizó a sus fundadores en 1909, ya que es parte de las mejores tradiciones de la sociedad.
SEÑOR PRESIDENTE.- Continuando con la lista de oradores, tiene la palabra el señor Senador Da Rosa.
SEÑOR DA ROSA.- Nuestro partido también quiere sumar, en esta mañana, palabras de reconocimiento a la gestión y al trabajo que la Asociación Cristiana de Jóvenes ha venido desarrollando a lo largo de todo este tiempo, de forma que ya puede hablarse de historia del Uruguay, porque la fundación de la Institución data del año 1909. Apenas comenzado el siglo XX, se funda la Asociación Cristiana de Jóvenes, que había sido ya constituida en Londres, Inglaterra, a mediados del siglo XIX.
Es bueno recordar y destacar en el día de hoy el papel que esta Institución ha cumplido en el campo de la promoción social, actividad que en el Uruguay, muchas veces, ha quedado un poco detrás u opacada por las políticas de asistencia social, naturalmente, necesarias e importantes para enfrentar determinadas situaciones que se vivieron en la historia del país, que fueron críticas y que determinaron que frente a situaciones de extrema necesidad y pobreza, se aplicaran mecanismos y fórmulas asistenciales, tanto por parte de los Gobiernos nacionales como por los departamentales.
En la historia del Uruguay, muchas veces se ha destacado la instrumentación de esos planes de asistencia -comúnmente conocidos como de asistencialismo- como capítulos fundamentales o hitos dentro de la vida social del país que, naturalmente, por la urgencia y la forma inmediata en que deben enfrentar determinadas situaciones -porque se deben “apagar incendios”, como se dice vulgarmente- son visualizados con mayor intensidad. Esto hace que se desarrollen otras actividades tan importantes para la vida de la sociedad -diría que, a largo plazo, son aún más importantes para ella- como, por ejemplo, las de promoción social que, precisamente, buscan promover la capacidad del ser humano en la autogestión y en el desarrollo de sus distintos niveles de capacidad y en sus diversas formas de expresión, ya sea en el plano cultural, en el deportivo, en el social, etcétera. Generalmente, en ellas la promoción social se hace a través de instituciones como la Asociación Cristiana de Jóvenes, y así es que ésta ha tenido un papel muy importante como aporte a la sociedad uruguaya en estos terrenos. Incluso, varios de ellos ya fueron señalados con acierto por la señora Senadora Xavier, que naturalmente suscribimos y ratificamos. También recordamos algunas de ellas; por ejemplo, la realización de la introducción de prácticas de deportes -como el voleibol en el Uruguay- y la creación del modelo de las “Plazas de Deportes” que, de alguna forma, constituyen importantes células establecidas en las comunidades urbanas a los efectos de la promoción del ejercicio físico. ¡Vaya si en cada una de las comunidades de nuestras respectivas ciudades, e incluso villas de nuestro país, tienen trascendencia como forma de promoción del deporte, de canalización de las energías de los jóvenes y de planos en los que se fomenta la integración de la sociedad, en la medida en que a ellas se integran muchachos de los más diversos niveles sociales y orígenes geográficos, a los efectos de participar de esas actividades!
Debe recordarse, por ejemplo, la obra comunitaria y social desarrollada en 1920 con los canillitas -es decir, los diarieros, grupo conformado por niños, adolescentes y jóvenes de la época- la extensión social a favor de los obreros del Frigorífico Artigas, la fábrica de tejidos “Doctor Álvaro Lista” y el Instituto de Ciegos “General Artigas”, entre otras.
En 1927, con la presencia del Presidente de la República, doctor Campistegui, de varios Consejeros Nacionales y de Ministros, del Presidente de la Honorable Cámara de Representantes, del Presidente de la Alta Corte de Justicia, de numerosos Senadores y Diputados, de altos funcionarios públicos, de periodistas, etcétera, se inaugura la sede de la Asociación Cristiana de Jóvenes en el edificio ubicado en la calle Colonia y Río Negro -donde funciona el actual Club Juventus- emblemático en la ciudad de Montevideo, que se construía por primera vez en el país y que se aboca específicamente a la educación física, a la recreación y al deporte.
También es bueno recordar que en 1930 comienza una nueva experiencia con la implementación del sistema de los llamados “Centros de barrios”, que ha sido muy importante para acercarse adonde estaba la gente, precisamente promoviendo un sentido de equidad y de igualdad de oportunidades. Para ello se concurría a distintas barriadas montevideanas con el objeto de incentivar el desarrollo y de retirarse luego cuando se lograba una autonomía local, una organización propia de esas actividades. Este es un modelo que después se extendió a varias ciudades del interior. En ese aspecto, tengo el orgullo de señalar que en mi ciudad natal, Tacuarembó, esa es una experiencia iniciada desde los tiempos del ingeniero agrimensor Raúl Goyenola, con la construcción de los llamados “Centros de barrios”, que ha sido proseguida a lo largo de los años. Ello se recoge como modelo de organización a nivel de los barrios a través de comisiones integradas en esos Centros que, reitero, la Asociación Cristiana de Jóvenes impulsó por 1930.
En 1940 se compra el predio del actual Campamento Artigas, el Centro de Vida al Aire Libre en Colonia Española -departamento de Colonia- ubicado en la Ruta 1 entre los kilómetros 112 y 114, que es la primera estructura de campamento rústico organizado en el país.
Además, la Asociación Cristiana de Jóvenes fue cofundadora de la Asociación Uruguaya de Teatros Independientes, desarrollando una promoción destacada de esa actividad cultural. Hasta los años setenta, la biblioteca de la Asociación Cristiana de Jóvenes era una de las mejores de la ciudad de Montevideo por poseer colecciones de literatura contemporánea, universal, historia, deporte y arte.
La labor social y comunitaria de esta organización la llevó a trabajar a través de sus programas y proyectos en otros departamentos -como, por ejemplo, en Maldonado, desde el Centro Internacional de Piriápolis; en Colonia, desde el Campamento Artigas, Centro de Vida al Aire Libre; y también en Paysandú, en San José, en Rivera y en Canelones- e, inclusive, en otros países, dada la profesionalidad de voluntarios y rentados al servicio de estas actividades.
Es bueno señalar que, desde el área de desarrollo humano, actualmente mantiene su presencia en La Teja, Piedras Blancas, Propios y Asamblea, en la ciudad de Rivera, en Nueva Helvecia -Colonia- y en la Ciudad de la Costa del departamento de Canelones.
A mediados de los años setenta del siglo pasado comenzó un trabajo de desarrollo local en pequeñas poblaciones rurales, estimulando el arraigo y la no migración a ciudades y/o capitales, llevando a cabo experiencias por muchos años en localidades como Polanco del Yi, en el departamento de Florida; San Gregorio de Polanco, en Tacuarembó; y en La Paloma, del departamento de Durazno.
También en el área de la salud, a través de una fundación, crea el Centro de Atención Primaria de Salud en las afueras de Las Piedras, actualmente conocido como Las Villas, en el departamento de Canelones.
Todo ello pauta claramente lo que ha sido la acción de esta institución, que ha desplegado una intensa actividad en la promoción de diferentes áreas humanas. En el año 2000 se crea el Instituto Universitario Asociación Cristiana de Jóvenes que generó la primera Licenciatura en Educación Física, Recreación y Deporte en el Uruguay. También debe destacarse el trabajo de esta organización en la promoción de los derechos ciudadanos y humanos, así como de políticas sociales inclusivas con programas impulsados por los distintos Gobiernos nacionales y departamentales, tales como el fortalecimiento del Plan CAIF -Centros de Atención a la Infancia y las Familias- y de Programas tales como el de Empleo juvenil, el de Atención a personas con discapacidad, el de “Uruguay Trabaja” y el de “Knock out a las Drogas”, en el de la reformulación del modelo de las “Plazas de Deportes”, del Sistema Nacional de Emergencia, del Voluntariado, etcétera. Todo esto pauta lo que ha sido una intensa actividad de esta institución a lo largo de tantos años al servicio de la sociedad y de las tareas de promoción de esta. En definitiva, esto no es otra cosa que la generación del desarrollo humano y de su cultura en el ambiente comunitario. Ello no sólo fortalece la capacidad de desarrollo del ser humano, sino también su convivencia como ser social, como persona integrante de una sociedad capaz de ser respetuosa de obligaciones y de deberes, al mismo tiempo que de pleno conocimiento de sus derechos y de aptitudes para desenvolver su potencial creativo. Además, debemos tener en cuenta la muy intensa actividad que esta organización desarrolla en forma, muchas veces, silenciosa, como tantas otras lo hacen en el país y que no son objeto de destaque. La mayoría de las veces no forman parte de los titulares de prensa ni están en las portadas de los diarios y ni siquiera aparecen en los informativos de televisión; sin embargo, realizan un trabajo silencioso que permite que miles de jóvenes puedan encontrar, a través de estas actividades fomentadas, creadas e impulsadas por estas instituciones como la Asociación Cristiana de Jóvenes, posibilidades de desarrollo, de realización personal y de integración dentro de la sociedad como seres humanos.
Por las razones antedichas y en base al espíritu que anima a esta actividad y a esta institución, en nombre del Partido Nacional, quiero expresar nuestro saludo y nuestra adhesión a este homenaje que se está llevando a cabo a la Asociación Cristiana de Jóvenes por conmemorar sus cien años de existencia en el Uruguay desde su creación, en 1909.
Muchas gracias, señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE.- La Presidencia quiere dar la bienvenida a niñas y niños de sexto año del Colegio Santa María, del Cerro.
Continuando con la lista de oradores, tiene la palabra el señor Senador Amaro.
SEÑOR AMARO.- Señor Presidente: para nosotros es un gran y alto honor representar a nuestro Partido Colorado en este muy merecido homenaje a la Asociación Cristiana de Jóvenes, fundada el 6 de abril de 1909.
Esta asociación constituye un movimiento cristiano y voluntario de mujeres y hombres, con especial énfasis y una genuina participación de los jóvenes, que procura compartir el ideario cristiano de construcción de una comunidad de justicia, con amor, paz y reconciliación en plenitud de vida. Por eso estamos convencidos de su autonomía, y la vinculación internacional se da por identidad de fines: la misión cristiana común, que está dirigida por voluntarios comprometidos con los valores cristianos y con la comunidad uruguaya. Para cumplir con su misión utiliza diferentes modelos y programas: la actividad física, la recreación, la educación formal y no formal, la cultura, la promoción de la salud, los campamentos y la formación de valores. En este momento la institución está presente en el interior del país, con sedes en San José, Salto, Paysandú, Rivera y Colonia.
Como floridense, no puedo dejar pasar la oportunidad de mencionar la obra fenomenal que hizo esta Asociación a través de su Fundación Nacional “Amigos del Niño del Campo” en Polanco del Yi. Allí estuvo la Asociación Cristiana de Jóvenes, en el pueblo más carenciado del departamento de Florida, demostrando su condición humanista. Esos jóvenes, que no tenían ninguna esperanza de cursar Enseñanza Secundaria, lo pudieron hacer al proporcionarles el medio de transporte; les donaron una camioneta último modelo que les permitió trasladarse al liceo de Sarandí Grande. Hoy algunos son verdaderos valores. Hay profesionales, maestros y profesores gracias a esa acción llevada a cabo por la Asociación Cristiana de Jóvenes. Pero no se quedó solamente en eso, porque para asegurar estudios a los jóvenes, hay que ofrecerles las comodidades mínimas suficientes. Entonces, la Asociación Cristiana de Jóvenes, junto con la Fundación Nacional “Amigos del Niño del Campo”, construyeron cómodas viviendas para las familias de los jóvenes que cursaban los estudios secundarios. De esa manera, dejaron una obra en el recuerdo de esta gente y en la historia de ese pueblo. Creo que en mi departamento fue la primera acción a favor del niño del campo. Es por eso que, como floridense, estoy sumamente agradecido por esa gran obra que permitió formar hombres provechosos para la patria.
Justo es decir que iba a ser el señor Senador Alfie quien representara al Partido Colorado en este homenaje, pero debido a un problema de último momento no pudo estar presente en Sala. Sin lugar a dudas, el señor Senador Alfie está con nosotros, con su espíritu y su corazón, ya que fue hijo de la Asociación Cristiana de Jóvenes, participando en toda clase de eventos, por lo que seguramente él estaba mejor capacitado que yo para intervenir.
La Asociación Cristiana de Jóvenes tiene una misión muy importante en nuestro país: la fraternidad y la solidaridad al servicio de los niños, jóvenes y adultos. Es bueno señalar los aportes que ha hecho en lo que tiene que ver con la educación física. Cuenta con la primera piscina cerrada y climatizada del Uruguay, donde cientos de miles de personas han aprendido a nadar. Por otra parte, destaco la introducción al país del básquetbol, voleibol, tenis, tenis de mesa, judo, fútbol de salón, el diseño de las “Plazas de Deportes”, la exigencia de exámenes médicos para las prácticas deportivas, la formación permanente de jóvenes calificados y la primera Licenciatura en Educación Física, Recreación y Deportes.
En cuanto a la recreación, educación y liderato, realizó los primeros campamentos coeducacionales, los campamentos organizados, y fue pionera en clases de preescolares, julianas y acampadas. Miles de jóvenes comprometidos participaron y participan anualmente en los cursos de líderes. Tiene una formación basada en los valores de la misión, por lo que se preparan líderes para servir a la comunidad uruguaya desde dentro y fuera de la institución.
En lo que tiene que ver con la cultura, artistas uruguayos de las más variadas disciplinas encuentran un espacio donde compartir su quehacer y su arte. Fue fundadora de la Federación Uruguaya de Teatros Independientes (FUTI), y además allí el gran maestro Joaquín Torres García llevó a cabo su primer taller de pintura.
La Asociación Cristiana de Jóvenes surge como respuesta a las profundas transformaciones que había producido en la sociedad la Revolución Industrial. La emigración, especialmente de jóvenes a las zonas urbanas industriales, había provocado una concentración en las ciudades nunca antes vista y para la cual éstas no estaban preparadas. En las industrias y las grandes tiendas trabajaban jóvenes en condiciones muy duras, con jornadas laborales de 14 horas diarias de lunes a sábado, con el agravante de que muchos de ellos, además, dormían en cuartos que estaban en las propias tiendas. Era sencillo, entonces, que estos jóvenes cayeran en los problemas de las grandes urbes: desorientación, alcoholismo, crimen, robo, prácticas inmorales, etcétera.
En este contexto es que el 6 de junio de 1844, George Williams, un empleado de tienda, junto con un grupo de jóvenes, fundan la Asociación Cristina de Jóvenes con el objetivo de colaborar en el desarrollo de la sociedad a través de un modelo cristiano y humano. Comienzan a desarrollar actividades que buscaban el retorno a un espacio de convivencia y respeto a la libertad de expresión y al enaltecimiento del ser humano. Pronto este pequeño grupo extendió su acción a otros jóvenes y se difundió luego en otras ciudades y países de Europa hasta llegar a América. En la actualidad posee 45 millones de asociados y está presente en más de 130 países.
Después de tan solo once años de vida institucional, se celebró en París la Convención Mundial de Asociaciones Cristianas de Jóvenes en agosto de 1855, con la participación de 99 jóvenes provenientes de Europa y de América que representaban a 39 Asociaciones. Allí se declararon unidos fraternalmente y formularon lo que sería la Declaración de Principios de la Asociación Cristiana de Jóvenes.
Luego, en 1973, con la Declaración de Kampala y en el 2000, con el documento Desafío 21, se actualiza lo pactado anteriormente y se busca plasmar un avance acorde con los nuevos tiempos.
En Uruguay, la Asociación Cristiana de Jóvenes fue fundada el 6 de abril de 1909, siendo su primer Presidente el señor Pedro Towers, su primer Vicepresidente el señor Eduardo Monteverde y su primer Secretario General el señor Felipe Conard.
Es por todo esto que estamos agradecidos a la Asociación Cristiana de Jóvenes, que indudablemente ha marcado un hito muy importante en el país y estará para siempre en su historia.
Muchas gracias, señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE.- Continuando con la lista de oradores, tiene la palabra el señor Senador Lapaz.
SEÑOR LAPAZ.- Señor Presidente: quiero adherir a las palabras aquí expresadas con motivo del primer siglo de existencia de la Asociación Cristiana de Jóvenes y agregar, como corolario, que el próximo jueves el Panathlon Club Montevideo, durante el convidio que se habrá de realizar en el salón principal del Parva Domus, en la calle Bulevar Artigas, habrá de hacer entrega del premio Fair Play a la Asociación Cristiana de Jóvenes. El Panathlon es una institución al servicio del deporte, su objetivo es cultural y no técnico, y su principal cometido es preservar los valores éticos y morales que están implícitos en la esencia misma del deporte y promover su práctica como formidable herramienta, complementaria de toda educación armónica, fuente de salud, entretenimiento y buen uso del tiempo libre. Creemos que es de absoluta justicia, entonces, que se entregue este premio a la Asociación Cristiana de Jóvenes.
SEÑOR PRESIDENTE.- Ha quedado agotada la lista de oradores.
SEÑOR LAPAZ.- Pido la palabra para una cuestión de orden.
SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.
SEÑOR LAPAZ.- Solicito que la versión taquigráfica de las palabras aquí vertidas sea enviada a la Asociación Cristiana de Jóvenes.
SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción presentada por el señor Senador Lapaz.
(Se vota:)
24 en 24.Afirmativa. UNANIMIDAD.
(Aplausos en la Sala y en la Barra)
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